DIA 0. 1 de junio. De Bilbo a Sete
El primer día no destaca por nada en especial, llego a Burdeos bien de tiempo, cojo el coche de alquiler y salgo con media hora de retraso: he tenido que ir desde el aparcamiento de larga estancia al aeropuerto a por el coche, al menos tenía la bici. Lo peor no ha sido eso, he pillado un atasco descomunal para atravesar la periferia de Burdeos y coger la autopista dirección Toulousse. Resultado, una hora más de retraso. Lo único bueno que me queda de Burdeos, que me han dado un Corsa en vez de un Pandereta, al menos no he tenido que desmontar las dos ruedas.
Al final, con tanto retraso, y a pesar de que el Corsa tiraba bien, he llegado a las 22:30 a Sete. Cuatro horas de viaje desde Burdeos, más otras 3 desde Bilbao, y con un par de paradas en total para tomar un par de sándwich. Y es lo único que he comido en todo el día: 5 sandwich. Al llegar al hotel no había nada para comer, ya que había llegado tarde, por lo que me tuve que conformar con zumo y 4 barritas, menos mal que las llevaba, que haría sin ellas. Así que a la cama con más hambre que el perro de un ciego.